Creemos Todo, No Cuestionamos Ni Investigamos Nada y Eso Es Un Error Garrafal!

IMPORTANTE. Esta es solo una introducción y no pretendo ofrecer datos precisos ni referencias concretas en este artículo en particular. Es solo un punto de partida para que, en publicaciones posteriores, tengas la oportunidad de acceder a estudios detallados en profundidad con personas con más de 20 años de experiencia en el tema.

Hoy quiero compartirte algo que creo que es de vital importancia conocer. Desde pequeños, nosotros, a través de nuestros padres, hemos aprendido a confiar en ellos, a escuchar lo que ellos dicen, a no cuestionarlo, a pensar que lo que nos están diciendo es verdad.

Y claro, nuestros padres tienen el mejor interés en nosotros, en guiarnos, en educarnos, en que nos vaya bien en la vida. Pero se empieza a formar un patrón en el que vamos por la vida, avanzando, y este patrón nos va llevando de manera que después vienen otros personajes, otras instituciones, de las cuales aprendemos y creemos que lo que nos dicen es correcto, es verdadero, y nunca cuestionamos nada.

Empezando por los maestros de la escuela, nuestro empleador más adelante, la compañía para la que trabajamos de repente, organizaciones diversas en las que quizás nos involucramos, el gobierno, y hoy en día las redes sociales, y las instituciones religiosas, y empezamos a ver o a aprender esta información que vamos día a día, de repente, escuchando, y en la gran mayoría creemos todo aquello y se nos va formando una manera de pensar, una manera de creer, se va formando una forma de ideología en base a toda esta información, a toda esta gente, a todas estas instituciones, y el problema es que nunca nos detenemos a pensar, o rara vez quizás lo hacemos, para verificar si esto es cierto.

No nos cuestionamos nada y simplemente lo recibimos y pensamos que es correcto. Y eso es un error muy, muy grande. Porque aunque hay personas muy bien intencionadas, como nuestros padres, que esperan lo mejor de nosotros, nos guían y nos llevan por un buen camino, ese no es el caso, muchas veces, de muchas otras personas o instituciones que quizás no tienen el mejor interés para que nos vaya bien, sino que tienen sus propias agendas personales o agendas organizacionales.

Y algo muy importante es, en el área, por ejemplo, de las religiones, hay una cosa que es muy peculiar. La gente cuando cree en una religión empieza a creer fervientemente lo que le enseñan, pero nunca se cuestiona, ni investiga si lo que le están enseñando realmente es como se lo enseñan. Y eso tiene un problema muy, muy grande. Porque nosotros vemos que hay muchas religiones, muchas denominaciones, y que creen cosas en cierta manera diferentes, y todos creen tener la razón.

Pero hay una cosa muy importante y que tiene un trasfondo histórico. Y si no conocemos el trasfondo histórico, realmente no vamos a saber quién está diciendo realmente lo que es conforme a lo que Dios estableció. Y lo que voy a decir, lo voy a decir con mucho respeto, pero así como venimos confiando simplemente desde que nacimos en lo que adultos u otros personajes nos van diciendo, y lo creemos a veces ciegamente, muchas veces lo que vamos aprendiendo, que lo damos por un hecho, resulta que vemos personajes, muchos de ellos ministros, sacerdotes, pastores, evangelistas, teólogos y demás, que creen en lo que creen porque alguien se los enseñó, o alguna institución se los enseñó, y ellos también lo dan por hecho.

Algunos puede que investiguen, indaguen, pero lo que indagan está plagado precisamente de lo que otros les enseñaron a ellos. Y así generación tras generación. Imagínense, han pasado más de 2,000 años desde que Jesucristo estuvo en el plano terrenal y que enseñó a los apóstoles y ellos a los discípulos, y hay una desconexión muy grande. Hay hechos históricos que muestran que allá por el año 325 – 350 DC, Constantino, un emperador romano, empezó a tergiversar las escrituras, empezó a deshacerse de los maestros que venían enseñando generación tras generación.

Imagínense, ya habían pasado más de 300 años. Jesucristo ya no estaba para empezar. Los apóstoles ya estaban muertos. Todos los primeros discípulos, que en su mayoría eran judíos, que sabían de Jesús y venían haciendo discípulos por muchos lugares. Todos ellos ya estaban muertos. Entonces, en todos esos trescientos y pico de años, muchas cosas que se venían enseñando generación tras generación de manera correcta. ¿Qué pasó? Que cuando llegan a Constantino, que es de donde viene la Iglesia Católica, y lo digo con mucho respeto, estos son hechos históricos.

Y claro, yo no estoy dando un estudio, una enseñanza. Estoy dando una introducción a unos estudios que te van a enseñar y explicar todas estas cosas para que tú sepas, e investigues. Tampoco te vayas otra vez de bruces creyendo en todo lo que vas a escuchar, sino que tú hagas tu propia investigación. Y cuando son hechos históricos, no hay vuelta de hoja. O sea, los hechos son los hechos. Entonces, ¿qué pasa? En esa época de Constantino, cuando se empieza a formar la Iglesia Católica, ellos empezaron a perseguir a los judíos, empezaron a amenazarlos de muerte y los amenazaron de tal manera que ellos desistieron y dejaron en paz a eso que estaba gestándose ahí de la Iglesia Católica.

Y de ahí empezaron a cambiar las cosas. Empezaron y todo esto tiene inclusive base bíblica de que algo así iba a suceder, porque Dios ya sabe lo que va a pasar antes de que pase. Y sabemos de profecías y demás que aún inclusive hay muchas profecías que no se han cumplido. O sea, hay cosas que simplemente no conocemos al 100 por ciento hasta que nos ponemos a investigar. Entonces, ¿qué pasa? Para no extenderme mucho, empiezan a cambiar las cosas. Por ejemplo, las fiestas que Dios estableció en la Biblia, que muchas veces se mal se malinterpretan o se dice de mal manera como fiestas judías, que no son fiestas judías, son fiestas que Dios estableció.

Ellos las eliminaron, la Iglesia Católica, y Constantino las eliminó y entonces empezaron a poner fiestas paganas de donde viene la Navidad y la Pascua y otras cosas que es como una pseudo Pascua, porque sí hay una Pascua, pero lo que ellos celebran no es la Pascua como está en las Escrituras, ni en las fechas que se debe celebrar. Las fiestas bíblicas tienen un aspecto profético que inclusive en una de las fiestas se habla de que es cuando va a venir Yeshua en algún año. Nadie sabe el día ni la hora, pero en la Iglesia cristiana hasta hoy en día se piensa que Cristo va a venir en cualquier momento, lo cual no tiene base bíblica.

Va a venir en una fiesta que bueno, ya lo aprenderás en los estudios. Cuál es esa fiesta? Que es en una época del año en particular. Y entonces en alguno de los años ahí va a venir el Mesías. Ahora, qué pasa que cuando se empieza a quitar esto y se empieza, se cambia el sábado por el domingo como día de reposo, lo cual ni Jesús, ni los apóstoles, ni los discípulos, ni Dios cambió. Ese día de reposo sábado sigue vigente hasta el día de hoy. Las fiestas siguen vigentes.

En realidad, la función de Cristo fue traernos de vuelta a Dios, de vuelta a la Biblia, al Antiguo Testamento, que era algo que era lo único que existía en ese momento. Cuando Pablo dice que las Escrituras son buenas para enseñar, para redagudir, para edificar, etcétera, etcétera. Ahí las únicas Escrituras que había en ese momento era el Antiguo Testamento. Entonces uno de los problemas también que tenemos es que cuando leemos la Biblia, no nos damos cuenta de las épocas, de los grupos de personas, de cuándo se dijo, a quién se les dijo tal o cual cosa.

Y entonces no nos damos cuenta que a lo que Pablo se está refiriendo era al Antiguo Testamento, a lo que él se refería, porque el Nuevo Testamento aún no existía en esa época. Y claro, el Nuevo Testamento es válido y tiene una parte importante, pero para entender el Nuevo Testamento tenemos que entender el Antiguo Testamento. Si no entendemos el Antiguo Testamento, vamos a entender a medias lo que está en el Nuevo Testamento. Y ese es uno de los grandes errores que se ha cometido hasta hoy.

Ahora, esto no es culpa de ningún pastor, de ningún sacerdote. ¿Por qué? Porque ellos, al igual que como decíamos al principio, aprendemos a confiar en lo que nos enseñan. Ellos aprendieron de alguien que a su vez aprendió de alguien, que a su vez aprendió de alguien, puede ser individuos, instituciones, seminarios, etcétera, etcétera, universidades bíblicas y demás que aprendieron de los que aprendieron, de los que aprendieron, de los que aprendieron y así generación tras generación tras generación.

Algo muy interesante es que la Iglesia Cristiana, el movimiento protestante, surgió muchos años después, alrededor del siglo XVII, cuando estaba Martín Lutero. Entonces, Lutero, que hasta entonces la Iglesia Católica no permitía que nadie tuviera las Escrituras, estaba prohibido, nadie podía tener una Biblia en sus manos.

Entonces, la gente aprendía lo que les enseñaban y no había manera de comprobar si lo que les enseñaban estaba en las Escrituras o no. Hasta que Lutero se hizo de una Biblia y empezó a escondidas, obviamente, y empezó a aprender, empezó a estudiar, y empezó a ver que había muchas discrepancias. ¿Pero qué pasa? El daño ya estaba hecho.

Y lo digo con mucho respeto a mis hermanos de la Iglesia Católica y también de la Iglesia Cristiana. ¿Por qué? Porque Lutero aprendió, primero traía todo el aprendizaje de la Iglesia Católica, que ya venía tergiversado. Después, cuando empieza a ver las Escrituras, se da cuenta que muchas cosas no estaban realmente como se enseñan las Escrituras en cuanto a la doctrina católica. Y entonces, él empezó a hacer estas correcciones de decir, sabes qué, no es así.

Pero él no conocía ni la cultura del pueblo de Israel, ni el lenguaje hebreo ni arameo. Entonces, ¿qué pasa? Porque todo eso era en latín. Recordemos que era en latín. Entonces, hay muchas cosas que Lutero no sabía, las desconocía. Imagínense, habían pasado todos esos años, 17 siglos, imagínense. Entonces, él obviamente no tenía manera de saber y no tenía Google ni nada por el estilo como para investigar.

Y cuando él trata de acercarse a los judíos, pues hubo una mala comunicación y los mandó a volar, se mandaron a volar mutuamente. Porque, para empezar, el pueblo judío había sido perseguido a muerte por la Iglesia Católica. Entonces, ellos no querían saber nada con Lutero ni con nadie que tuviera que ver con Jesucristo, para empezar.

Entonces, nuestros pastores de hoy en día han aprendido de una manera tergiversada. Por eso digo, no es culpa de ellos, y lo digo con mucho amor y con mucho respeto. Entonces, lo que quiero es invitarte a que veas estos estudios, que yo no los voy a dar, sino son estudios que personas que tienen más de 20 años estudiando a profundidad esto, te van a poder dar una idea de lo que se ha tergiversado y cómo entender correctamente las Escrituras.

Y, de nuevo, no caigas en el error de creerte todo y decir, ah, ok, y irte de bruces nuevamente. Investiga para ver si esto es cierto. Espero que esto sea de bendición y sea el comienzo de algo que puede transformar el entendimiento de las Escrituras. Y esto no es un ataque contra ninguna institución, ni contra ningún pastor.

Estamos viviendo un tiempo de restauración de todas las cosas que está profetizado en la Biblia, y que tiene que pasar antes de que el Mesías venga por segunda vez. Estamos viviendo este despertar de la Casa Israel, y la Casa Israel somos todos aquellos que hemos creído en el Mesías, y eso nos lo dice Pablo. Y, de nuevo, yo no te voy a dar citas bíblicas en este momento porque esto no es un estudio, es solo una introducción a lo que tú vas a aprender a continuación.

Soy Ed Silva y espero que esto sea de bendición. Hasta la próxima. Aquí seguiremos compartiendo.

¡Gracias por leer! Me encantaría saber tu opinión. Déjame un comentario aquí.


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