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El día de hoy logré alcanzar una de mis metas: salir de una de mis deudas, específicamente un préstamo personal. Era un préstamo a cinco años y, aunque no estuve contando exactamente el tiempo, me tomó poco menos de esos cinco años. Quiero compartir aquí la forma en que he ido saliendo de cada una de mis deudas, basada en un libro que leí llamado The Consistency Chain for Network Marketing por George Campbell y Jim Packard.*
En este libro aprendí algo muy interesante: muchas veces no tenemos el hábito de hacer ciertas cosas. Incluso hay hábitos que nos cuesta más trabajo mantener y, con el tiempo, caemos en la rutina y terminamos dejándolos. Los autores explican de una manera muy sencilla cómo las personas que más batallamos para crear hábitos —ya sea salir de deudas, hacer ejercicio, bajar de peso, alimentarnos mejor, ahorrar, invertir, o cualquier otra meta que uno se proponga— podemos avanzar de forma constante.
Algo que descubrí es que cuando haces algo pequeño, pero lo haces todos los días, formando una cadena de consistencia, ahí está la clave. Poco a poco avanzas con la meta de no romper la cadena y empiezas a tomar impulso. Llega un punto en el que, aunque un día digas “hoy no tengo ganas de hacer ejercicio” o “hoy no tengo el dinero suficiente para abonar lo que pensaba a mis deudas”, como ya llevas muchos días sin romper la cadena, se vuelve más difícil dejarla. Entonces haces todo lo posible —o hasta lo imposible— por no romperla.
Eso es lo que he venido haciendo por más de mil trescientos días, abonando a mis deudas todos los días. Cuando hay ocasiones en las que, por alguna situación, no logro reunir el dinero que quería, aunque sea una cantidad menor, igual hago un abono. De esa manera sigo manteniendo la cadena.
También he estado usando el principio de la bola de nieve para salir de mis deudas. Así es como ya he pagado varias tarjetas de crédito. El día de hoy, además, logré pagar ese préstamo personal de 20 mil dólares, que terminé liquidando en menos de cinco años.
Algo que hice desde muy pronto fue automatizar los pagos. Yo tenía un pago mensual, pero en lugar de eso lo que hice fue configurar pagos automáticos semanales. Eso hacía que abonara un poco más, porque hay meses que tienen cinco semanas, y cada semana iba pagando. Eso también me ayudó a salir más rápido.
Es importante entender que, en muchos tipos de deudas, especialmente tarjetas de crédito y líneas de crédito, el interés se calcula de forma diaria, aunque se cobre mensualmente. Por eso, cuando una persona realiza pagos más frecuentes, por ejemplo semanales en lugar de mensuales, el saldo promedio diario disminuye. Esto hace que el interés que se genera cada día sea menor, y como resultado, se termina pagando menos interés a lo largo del tiempo. Aunque no todas las deudas funcionan exactamente igual, en la mayoría de los casos pagar antes y con mayor frecuencia ayuda a reducir el costo total de la deuda.
En cuanto a la estrategia, tomé una deuda y empecé a abonarle más, mientras pagaba el mínimo en las demás. En el método de la bola de nieve, empiezas con la deuda que tiene el balance más pequeño, porque psicológicamente te ayuda a ver resultados más rápido y te da más impulso. En el método de avalancha es al revés: empiezas con la deuda que tiene el interés más alto, y así terminas pagando menos intereses en total. Ambas opciones son válidas; todo depende de la preferencia de cada quien.
En mi caso, lo que hago es abonar todos los días. No lo automatizo: entro manualmente a mi cuenta y hago el pago diario. Eso también me ayuda, porque es como decir “lo logré, hice el pago de hoy”. Cuando termino de pagar una tarjeta, el dinero que estaba destinando a esa tarjeta lo paso a la siguiente, y así sucesivamente.
Puedes generar ese dinero extra para abonar a tus deudas diariamente haciendo Uber, DoorDash o cualquier otra actividad que puedas realizar con solo una o dos horas al día, o cada vez que tengas la oportunidad de hacerlo.
En lo que respecta a ganar dinero extra con actividades como manejar para Uber, DoorDash, etc., es muy importante recordar que estas compañías no pagan los impuestos por ti. Por eso, es muy recomendable que de cada ingreso que recibas apartes un 15% o 20% para impuestos, o incluso que los vayas pagando durante el año. De esta manera, cuando llegue el momento de hacer tu declaración de impuestos, no te encuentras con la sorpresa de que debes pagar y no tienes el dinero, lo cual puede generar penalidades, intereses y la necesidad de establecer un plan de pagos.
Todo depende, claro, de cuánto dinero llegues a ganar con estas plataformas. Si lo haces solo en ratos libres, puede que no sea mucho, pero aun así es buena idea tener ese dinero separado.
En otra publicación voy a hablar de una aplicación que yo uso y que me ayuda muchísimo precisamente para esto: crear fondos separados, ya sea para un fondo de emergencia, para impuestos, para vacaciones o incluso para comprarte el próximo gadget sin usar una tarjeta de crédito, sino ahorrando poco a poco.
Pero bueno, de eso hablaremos más adelante.
Este proceso para salir más rápido de las deudas es como un maratón, que a veces parece que no tiene final. Todavía me queda camino por recorrer, pero ya estoy en la recta final. Por ejemplo, ahora trato de abonarle alrededor de 90 dólares diarios a la siguiente tarjeta de crédito. Cuando terminé de pagar el préstamo personal, ese pago mensual que hacía —alrededor de 450 dólares— ahora se convierte en dinero adicional que puedo destinar a la siguiente deuda.
Tengamos siempre en cuenta que, al hacer esto, vamos a poder librarnos de todas nuestras deudas de una forma muy rápida. En lugar de tardar 25 años haciendo solo pagos mínimos a una tarjeta de crédito con un saldo de $5,000 y una tasa de interés del 18% anual, esos mismos $5,000 podrías pagarlos en tan solo un año si abonas únicamente $16 diarios.
Esto es poderoso y realizable si te lo propones, y es mucho más fácil si formas tu cadena de consistencia, que te permitirá mantenerte enfocado y motivado. Cada vez que eliminas una de las deudas, tu bola de nieve ahora tiene más fuerza para ir por la segunda tarjeta, y así sucesivamente hasta librarte de absolutamente todas tus deudas.
En mi caso, logré salir de la deuda de 8 tarjetas de crédito, un préstamo de automóvil y un préstamo personal en tiempo récord. Y aunque ya venía haciendo esto desde antes de saber sobre la cadena de consistencia, ahora que estoy implementándola, llevo al día de hoy (12/30/25) un total de 1,380 días consecutivos abonando diariamente a mis deudas.
Aún me quedan algunas deudas por pagar, pero voy en la dirección correcta y a paso acelerado. Definitivamente es posible hacerlo a tu propio ritmo y en tus propios términos. Tú también lo puedes lograr.
También es cierto que existen estrategias como la consolidación de deudas. Yo lo he hecho y me ha funcionado, aunque no es lo ideal, porque no necesariamente trabajas el hábito. Aun así, puede ser una opción: pasar deudas con intereses altos a un préstamo personal con un interés más bajo y un plazo fijo, por ejemplo de cinco años.
Claro que en el camino también pasan cosas. Recuerdo que a finales de 2021 estuve dos días en el hospital y la cuenta fue considerable. Eso me hizo dar un paso atrás y endeudarme un poco más, aun cuando ya iba avanzando. Pero lo importante es no rendirse y seguir.
Lo que yo recomiendo, basado en lo que me ha funcionado, es abonar todos los días a una de las deudas. Eso va creando disciplina y una cadena de consistencia que te ayuda a salir mucho más rápido.
¿Qué hacer una vez que has pagado por completo una tarjeta de crédito?
De acuerdo con Dave Ramsey, él está totalmente en contra de las tarjetas de crédito y de cualquier tipo de deuda, y promueve que uno destruya las tarjetas y cierre esas cuentas. La otra opción, que es la que la mayoría de las personas elige —y que es la que yo he optado—, es mantener esas cuentas para no afectar tu historial crediticio. Es importante tener en cuanta que si las mantienes con un balance de cero y nunca las usas, eventualmente los bancos o las instituciones que las emitieron pueden cerrarlas por inactividad.
Para evitar eso, lo que yo hago es asignar un cargo recurrente a cada tarjeta. Por ejemplo, puede ser la cuenta del agua, la electricidad, Netflix o cualquier otro gasto fijo mensual. A cada tarjeta que voy pagando por completo le asigno uno de estos pagos recurrentes.
Y aquí viene lo más importante: programar el pago automático del saldo total cada mes. De esta manera, cuando llega la fecha de pago de la tarjeta —por ejemplo, la tarjeta donde se carga el pago del celular—, el banco toma el dinero automáticamente de tu cuenta de cheques y paga el total del saldo. Así el balance queda en cero y jamás pagas intereses.
Aquí hay que tener mucho cuidado con algo: asegurarte de que ese dinero esté disponible en tu cuenta de cheques, porque la tarjeta de crédito va a intentar hacer el cargo automáticamente. Mientras tengas ese dinero ahí, no hay problema.
De esta forma puedes mantener tus tarjetas de crédito activas sin el riesgo de que las instituciones las cierren. Ahora bien, algo que también recomiendo y que yo hago es no usar esas tarjetas para absolutamente nada más. Ni siquiera las traigo conmigo. Las dejo guardadas en un lugar que no sea de fácil acceso; si puedes tenerlas bajo llave, mejor aún. La idea es que, si llega la tentación de usarlas, no las tengas a la mano. Esto es muy importante.
Y aquí debo reconocer algo del enfoque de Dave Ramsey: si cierras las cuentas o destruyes las tarjetas, simplemente no las puedes usar. Entonces, cuando llega la tentación, no tienes de dónde echar mano. Eso es vital.
Algo interesante es pensar qué pasa cuando finalmente sales de todas tus deudas. Imagina que esos 90 dólares diarios que hoy se van a deudas, de repente ya no se necesitan para eso. Entonces los puedes usar para crear un fondo de emergencia, o para invertir. Puedes invertir en ETFs, en la bolsa de valores, en Bitcoin, en plata, en oro, o en lo que tú consideres adecuado. Hoy en día incluso puedes comprar fracciones de acciones o ETFs, así que no necesitas tener grandes cantidades para empezar.
Más adelante hablaré de cómo lo estoy haciendo yo, basado en lo que he aprendido de expertos. Es más seguro de lo que muchas personas se imaginan, pero ese será tema para otro artículo.
Hablando del fondo de emergencia, algo importante es procurar tener primero al menos mil dólares antes de empezar a pagar agresivamente las deudas. Ese pequeño fondo te ayuda a no endeudarte más si surge una emergencia. Si lo usas, simplemente vuelves a formarlo y luego continúas con el plan.
Así que ahí seguimos avanzando con esta cadena de consistencia para salir de las deudas. Todavía queda camino por recorrer, pero ya estamos en la recta final.
Espero que esto te sirva y que puedas aplicar estos principios. El libro The Consistency Chain for Network Marketing* está disponible solo en inglés por ahora, pero es pequeño y fácil de leer. Además, se puede aplicar en muchas áreas de la vida, no solo en las finanzas personales.
Espero que esto te ayude a salir rápidamente de tus deudas también.
Hasta la próxima. Que Dios te bendiga.
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— Eduardo
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